Concepto de la violencia de pareja

Referente teórico y conceptual

La violencia de pareja se define como cualquier acto dentro de una relación, que cause o pueda causar daño físico, psíquico, económico o sexual a uno de sus miembros (OMS, 2013) y puede ser perpetrado por la pareja o expareja (Khaw y Hardesty, 2007). Se han tipificado varios tipos de esta violencia como: física, sexual, psicológica y económica (OMS, 2013). La violencia de pareja así conceptualizada permite investigarla sin limitarse a un único tipo de agresor predominante, al tipo de relación heterosexual u homosexual, al estado civil de la pareja (Ali, 2016) o su fase de constitución, esto es en el cortejo o noviazgo, la pareja establecida, en proceso de separación o ya disuelta.

La OPS (2002) ha documentado cómo la violencia no termina con la separación o disolución de pareja, pues en ocasiones esto incluso lleva a su recrudecimiento. En diferentes países del mundo una alta proporción de los feminicidios íntimos se cometen cuando la mujer está tratando de dejar al hombre que la violenta.

En este sentido, de acuerdo a la revisión efectuada por López y Ariza (2017) terminar la relación violenta no significa siempre poner fin a ésta y a sus diversas consecuencias. Además las personas no suelen separarse en forma definitiva al primer intento cuando se presenta violencia de pareja, sino que pueden retornar a su relación varias veces al tratar de reconciliarse. Ruiz-Pérez et al. (2006) documentaron un incremento del 43% de la violencia de pareja después de terminar las relaciones.

La violencia en las relaciones de pareja se ha estudiado en diversas partes del mundo, pero las explicaciones más difundidas se limitan a la determinación de ciertas características sociodemográficas y aspectos conductuales, prestando menos interés a sus dimensiones históricas, sociológicas, jurídicas, culturales y simbólicas (Castro y Casique, 2007).

Desde una perspectiva de salud pública feminista Ariza (2012) caracterizó los contextos y las dinámicas que hacen a ciertas parejas heterosexuales proclives a la violencia en Medellín en la primera década del siglo XXI. Las condiciones estructurales de la violencia en las relaciones de pareja identificadas en esta ciudad son la inequidad de género en el contexto cultural, la división sexual del trabajo en el contexto económico y la dominación masculina en el contexto político. Las condiciones coyunturales son el feminismo que ha permitido visibilizar e intervenir esta violencia, el cambio en las relaciones de género más acelerado desde la segunda mitad del siglo XX y el fortalecimiento de las masculinidades hegemónicas en el contexto de la violencia social que ha padecido la ciudad con mayor fuerza desde los años ochenta del siglo XX. En un proceso histórico complejo, el movimiento de mujeres de la ciudad, ha ido posicionando esta violencia como un problema social y público, en un ambiente político complejo de confrontación de representaciones sociales, entre la tradición, la transición y el cambio.

Estos primeros acercamientos conceptuales, permiten mirar el abismo que se encuentra en términos jurídicos con respecto a lo que otras ramas del saber conciben como violencia de pareja. El derecho ha limitado dicha garantía a aquellas parejas que se derivan de las familias tradicionales, pero ha dejado por fuera otras configuraciones y ello, tiene un vacío mayor en las exparejas u otro tipo de relaciones, que no son contempladas ni desde lo jurídico, ni desde lo social porque tienen su carga moral.